Los franceses compraron en junio toda la mostaza de una cadena ante peligro de escasez

Los franceses compraron en junio toda la mostaza de una cadena ante peligro de escasez

Los franceses compraron en junio todo el suministro de mostaza ante la amenaza de que se produjera un déficit de ese alimento, declaró el presidente de la cadena de supermercados francesa E.Leclerc, Michel-Édouard Leclerc.

En Francia últimamente aumentó la escasez de ciertos alimentos en los supermercados, alcanzando un nivel general del 5,5% para todos los productos. En primavera, el país registró un déficit de aceite de girasol y de harina.

En julio, los medios informaron que podría ocurrir una escasez de mostaza.Los restaurantes de Lyon, la tercera ciudad más grande de Francia, ya se quejaron de los problemas de suministro, que los expertos atribuyen a la sequía en Canadá y a los sucesos en Ucrania.

El 8 de julio el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, declaró que la UE se propone movilizar más de 7.000 millones de euros de aquí a 2024 para medidas de seguridad alimentaria a nivel mundial.

Además, el mes pasado las empresas energéticas francesas pidieron a los ciudadanos reducir el consumo de energía.Según los directivos de las compañías Engie, Electricite de France (EDF) y TotalEnergies, la reducción del consumo es la única forma de evitar la escasez de gas, electricidad y petróleo en Francia durante el próximo invierno.

La Comisión Europea presentó la propuesta de coordinar las medidas de reducción de la demanda de gas, estipulando que los Estados inicialmente se comprometan voluntariamente a reducir la demanda en un 15% para el período entre el 1 de agosto de 2022 y el 31 de marzo de 2023.

Una vez aprobada la nueva regulación, la Comisión Europea, tras consultarlo con los Estados de la UE, podría emitir la llamada “advertencia” sobre la seguridad de los suministros, lo que significaría la obligación de todos los países de reducir la demanda.

Tal mecanismo podría activarse si se reducen seriamente, o cesan por completo, los suministros de gas desde Rusia, explicó la presidenta del Ejecutivo europeo, Ursula von der Leyen.