Derek Eloy, primer bebé en Europa gestado en el vientre de sus dos madres

Derek Eloy, primer bebé en Europa gestado en el vientre de sus dos madres

Estefanía llevó el embrión durante los cinco primeros días de su desarrollo y Azahara hasta el momento del parto

Se llama Derek Eloy, pesó 3.300 gramos y nació este lunes 30 de octubre por cesárea en Palma. Un bebé mofletudo, de ojos grises y muy tranquilo, cuyo nombre compuesto tiene doble significado. Derek porque será el «gobernante» de las vidas de Estefanía y Azahara. Eloy porque fue «el elegido». A la primera y sin complicaciones en el embarazo, se ha convertido en el primer bebé de Europa gestado por sus dos madres.

Primero estuvo cinco días en el vientre de Estefanía. Como si fuera una incubadora», cuenta emocionada a ABC. El resto del embarazo, con su otra progenitora, Azahara, que dio a luz al niño. «Gracias a esta técnica podemos decir que las dos hemos gestado a nuestro bebé. Es algo muy especial».

Hace nueve meses que Estefanía, de 30 años, y Azahara, de 27, acudían a Juaneda Fertility porque deseaban ser madres y se decidieron a hacerlo a través de Invocell. «El doctor nos explicó el método -digamos- ‘de toda la vida‘ pero nos comentó que había una técnica que nos permitía a las dos participar al máximo en el embarazo».

La idea era que Azahara se embarazada, ya que Estefanía tiene una operación de estómago y debe comer muy poco. «Por eso, teníamos claro que lo llevaría mi mujer. Sin embargo, el hecho de poder llevar el embrión cinco días dentro de mí fue lo que nos decidió», cuenta Estefanía sobre el valor «emocional» añadido de este procedimiento.

«El Invocell es un dispositivo que funciona como una pequeña incubadora pero, a diferencia de las existentes en el laboratorio, se coloca debajo del cuello uterino de una de las dos mujeres, lo que permite que el desarrollo del embrión durante los primeros días tenga lugar dentro del cuerpo, en lugar del laboratorio», explica el doctor Gustavo Carti, coordinador médico de la Unidad de Reproducción Asistida de Juaneda Fertility en Baleares.

De este modo, la fecundación se produce en el interior del Invocell que, a su vez, está en el interior del útero de la mujer. El «plus» de este método, por tanto, es que la mujer se va a casa con el dispositivo en el cual se está produciendo la fecundación.

En ese caso, en el dispositivo se habrán colocado uno o dos óvulos y lo máximo que se formarán serán uno o dos embriones. «El resto de ovocitos pueden ser congelados, algo que se hace también en otros tratamientos», concluye Felipe Gallego, especialista en fecundación in vitro y director del laboratorio de Juaneda Fertility.

Una vez desarrollado el embrión, se extrae el Invocell con éste en su interior, y el embrión se transfiere al útero de la pareja. Esta segunda mujer será la que se quedará embarazada y tendrá al niño hasta el parto.

La ley permite transferir hasta tres embriones, aunque se recomienda un máximo de dos. Los pacientes pueden decidir generar un número determinado de embriones, lo que quedará reflejado en el consentimiento informado que se leerá y firmará antes de iniciar el proceso.

«Esta técnica no viene a revolucionar la reproducción asistida», aclara Carti, que asegura que desde hace «bastante tiempo» se emplea en Estados Unidos y Latinoamérica. Por eso, recalca, el caso de Derek es «significativo» no por ser el primer embarazo en estas condiciones, lo «significante» es que son dos mujeres que lo han gestado juntas».

En el final de esta historia sólo hubo una complicación. «El bebé venía de nalgas pero ha ido todo bien. ¡Y es precioso!», celebra Carti y su equipo compuesto por Felipe Gallego, director del laboratorio y la doctora Miriam Mateos, que desde hoy también forman el primer equipo de Europa en lograr el primer bebé de dos mujeres que han estado en el vientre de dos madres.

Fuente: ABC SOCIEDAD