NUEVA YORK. – El merengue dominicano se apoderó del Subway de Nueva York, transformando la estación de 168 St con St. Nicholas Avenue, en Manhattan, en una vibrante fiesta cultural que puso a bailar a decenas de personas al ritmo de Jandy Ventura y El Legado.
El espacio urbano se llenó de energía caribeña cuando comenzaron a sonar clásicos como “La Agarradera”, “Lo que te gusta”, “El Pingüino” y “Merenguero hasta la tambora”, temas inmortalizados por el legendario Johnny Ventura y que hoy cobran nueva vida en la voz y el carisma de su hijo, Jandy Ventura. Entre aplausos, coros improvisados y pasos de baile, el público respondió con entusiasmo a una experiencia musical que convirtió lo cotidiano en celebración.
Cada interpretación reafirmó la vigencia del merengue como símbolo de identidad, alegría y orgullo dominicano, conectando generaciones y trascendiendo fronteras desde uno de los escenarios más emblemáticos de la ciudad de Nueva York.
La intervención artística forma parte de una iniciativa impulsada por el Ministerio de Turismo de la República Dominicana, encabezado por David Collado, con el objetivo de llevar la dominicanidad a escenarios internacionales y fortalecer el vínculo cultural con la diáspora. Así, el New York City Subway, en su parada in Paradise, se vistió de ritmo, cultura y emoción, demostrando que donde suena el merengue, Nueva York también baila.
Visiblemente emocionado por la respuesta del público, Jandy Ventura agradeció al Ministerio de Turismo por respaldar iniciativas que conectan a los dominicanos en el exterior con sus raíces.
“La música, y en especial el merengue, es un puente directo con nuestra identidad. Estas acciones nos permiten abrazar a los dominicanos que están fuera y recordarles quiénes somos y de dónde venimos, celebrándolo con alegría y orgullo”, expresó el artista.
Asimismo, destacó que llevar el merengue a espacios cotidianos como el Subway convierte la cultura dominicana en una experiencia viva y accesible, no solo para la diáspora, sino también para otras comunidades del mundo. Estas iniciativas proyectan a la República Dominicana como un país alegre, creativo y culturalmente rico, donde la música se consolida como un lenguaje universal que une generaciones, territorios y corazones.









