El 30 de marzo de 2025, el sector Hoyo de Friusa, en Bávaro, provincia La Altagracia, fue escenario de una marcha convocada por el movimiento cívico Antigua Orden Dominicana. La manifestación, autorizada por el Ministerio de Interior y Policía mediante la resolución No. MIP-UVP-0150-2025, tenía como objetivo protestar contra la migración irregular y exigir la intervención de las autoridades ante problemas de inseguridad y narcotráfico en la zona.
Desde tempranas horas de la mañana, un amplio contingente de agentes policiales y militares se desplegó en las calles de Friusa para garantizar el orden y la seguridad durante la protesta. Este operativo incluyó patrullajes constantes y la instalación de puntos de control en las principales vías de acceso al sector.
Los manifestantes, provenientes de distintas partes del país, se congregaron inicialmente en la intersección de la avenida 27 de Febrero con la Máximo Gómez en Santo Domingo. Desde allí, se trasladaron en autobuses y vehículos particulares hacia Friusa, portando pancartas, banderas y entonando consignas en defensa de la soberanía nacional y en contra de la migración ilegal.
A medida que la multitud avanzaba por las calles de Friusa, la tensión fue en aumento. Algunos residentes expresaron su preocupación de que la protesta, anunciada como pacífica, pudiera derivar en violencia. José Estrella, residente desde hace siete años en Friusa, comentó: “Hay muchas personas que tienen sed de sangre, y aquí solo hace falta que el primer loco tire una piedra para que se arme un desastre”.
Pasadas las 2:00 p.m., se registraron los primeros disturbios cuando un grupo de manifestantes intentó acceder a áreas no autorizadas, lo que provocó la intervención de las fuerzas del orden. La Policía Nacional y miembros del Ejército utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, resultando en enfrentamientos y algunas detenciones.
El vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, explicó que la marcha no tenía permiso para acceder a ciertas zonas del sector y, por lo tanto, se actuó para mantener el orden público. Asimismo, señaló que se identificaron infiltrados que intentaron provocar desórdenes durante la manifestación.
Por su parte, Ángelo Vásquez Hernández, líder de la Antigua Orden Dominicana, denunció la presencia de infiltrados que buscaron desestabilizar la protesta y generar provocaciones. Vásquez evitó hacer acusaciones directas sobre la actuación de las autoridades y enfatizó la necesidad de analizar lo sucedido. Además, anunció que próximamente se convocará a una nueva manifestación, cuya fecha será comunicada a través de los canales oficiales de la organización.
El Gobierno dominicano, a través de su vocero Homero Figueroa, reiteró su compromiso con el respeto absoluto a los derechos fundamentales y el mantenimiento del orden público. Figueroa recordó que la manifestación había sido autorizada bajo la condición de desarrollarse de manera pacífica y respetando las normativas establecidas.
La Embajada de Estados Unidos en el país emitió una alerta a sus ciudadanos en La Altagracia, advirtiendo sobre posibles disturbios relacionados con la marcha y recomendando evitar la zona durante el desarrollo de la misma.
La comunidad de Friusa, conocida por su diversidad cultural y étnica, quedó marcada por los eventos de este domingo. Mientras algunos residentes apoyaron la manifestación y sus objetivos, otros expresaron temor y preocupación por la posibilidad de que este tipo de protestas generen divisiones y afecten la convivencia pacífica en la zona.