Una medida de coerción es una decisión que toma un juez contra una persona acusada de cometer un delito, mientras el caso se investiga y antes de que exista una sentencia definitiva. No significa que la persona sea culpable, sino que busca garantizar que se presente al proceso judicial, que no obstaculice la investigación y que no represente un peligro para la sociedad o la víctima.
En República Dominicana, las medidas de coerción pueden ir desde la presentación periódica ante el tribunal y el impedimento de salida del país, hasta el pago de una garantía económica o la prisión preventiva. La más severa es la prisión preventiva, pero no es la única. El juez evalúa factores como la gravedad del hecho, el arraigo del imputado (trabajo, familia, domicilio fijo) y el riesgo de fuga antes de decidir cuál aplicar. Su objetivo no es castigar, sino asegurar que el proceso judicial se desarrolle correctamente.









