El 25% de los ingresos del Estado se destina al pago de deuda, advierte Francisco Tavares

El 25% de los ingresos del Estado se destina al pago de deuda, advierte Francisco Tavares

El economista y profesor investigador Francisco Tavares Vázquez advirtió que actualmente entre un 25% y un 26% de los ingresos fiscales de la República Dominicana se destinan al pago de intereses y amortización de la deuda pública, lo que, a su juicio, plantea un reto importante en términos de sostenibilidad financiera.

Durante una entrevista en el programa Esto no tiene nombre, Tavares explicó que la deuda es el resultado acumulado de los ejercicios fiscales de las últimas décadas y que el verdadero punto de análisis no es si el país se endeuda o no, sino qué tan sostenible resulta ese endeudamiento en el tiempo.

“Estamos dedicando un 25 a un 26% de nuestros ingresos que vienen de impuestos y otros ingresos para solamente pagar el elemento de la deuda que vence”, señaló el economista.

El académico también alertó sobre un cambio en la composición del servicio de la deuda. Según detalló, en años anteriores el país destinaba aproximadamente un 60% del servicio a amortización (pago de capital) y un 40% a intereses. Sin embargo, en la actualidad la proporción se ha invertido: alrededor de un 63% corresponde al pago de intereses y poco más del 30% a amortización.

Este cambio, explicó, podría indicar una tendencia preocupante conocida como “error noble” de la deuda, un fenómeno similar a una “bola de nieve”, en el que se contrae nueva deuda para cumplir con compromisos anteriores.

“Hay indicios de que estamos incurriendo en una tendencia de error noble de la deuda”, advirtió.

En ese contexto, Tavares llamó a un debate serio y amplio sobre la necesidad de avanzar hacia un pacto fiscal que permita fortalecer los ingresos del Estado y reducir la presión sobre el endeudamiento como mecanismo recurrente de financiamiento.

El economista subrayó que la sostenibilidad de la deuda no depende únicamente del monto total, sino de la capacidad de la economía para crecer de forma estable y generar los ingresos necesarios para cumplir con sus compromisos sin comprometer el gasto social y la inversión pública.

La advertencia se produce en un momento en que el Gobierno continúa recurriendo a emisiones de bonos en los mercados internacionales para financiar parte de sus necesidades presupuestarias, en medio de un contexto global marcado por incertidumbre económica y tensiones geopolíticas.