A pesar de las lluvias registradas este miércoles 31 de diciembre en gran parte del país, especialmente en Santo Domingo, la venta de cerdo y pollo horneado se mantiene activa en distintos puntos al aire libre, como es tradición en la víspera de Año Nuevo.



Al igual que ocurre el día de Nochebuena, muchas familias dominicanas adquieren estos alimentos e ingredientes esenciales para preparar la cena con la que despiden el año y dan la bienvenida al nuevo.
En medio del clima lluvioso, también se observa la comercialización de teleras y frutas en espacios improvisados, donde los vendedores continúan ofreciendo sus productos a los transeúntes.
Aunque las condiciones del tiempo han generado algunas dificultades, la actividad comercial no se ha detenido y el movimiento de compradores sigue presente en las zonas habituales.
De acuerdo con la percepción general de los vendedores, las lluvias han tenido un impacto leve en las ventas, pero no han impedido que las personas acudan a comprar lo necesario para la cena de fin de año.









