La Fundación Juan Ulises García Saleta anunció la inauguración de la Plaza Olímpica en honor al legado de Juan Ulises “Wiche” García Saleta, considerado el padre del olimpismo dominicano y una de las figuras más influyentes en el desarrollo deportivo moderno de la República Dominicana. La obra será presentada en el marco del centenario de su natalicio, como parte de los esfuerzos familiares y de la fundación para mantener viva la memoria del dirigente.
La plaza, construida por los hijos y nietos de García Saleta, reúne símbolos esenciales de la historia olímpica del país, incluyendo los cinco aros olímpicos y el pebetero que fue rescatado y restaurado por la familia tras haber sido desechado. Estas piezas representan la lucha de Wiche por lograr el reconocimiento internacional del Comité Olímpico Dominicano y su empeño en que los atletas dominicanos tuvieran voz y voto en el movimiento olímpico global.
Durante la entrevista, Bernadita García Schmester, hija del homenajeado, destacó que el proyecto es un tributo a décadas de entrega y sacrificio. Recordó que Wiche impulsó la transformación del antiguo aeropuerto General Andrews en lo que hoy es el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, una hazaña que enfrentó oposición, arrestos y múltiples obstáculos. Con recursos propios, el respaldo de su familia y un grupo de colaboradores incondicionales, García Saleta promovió la creación de instalaciones deportivas y la siembra de los bosques que aún hoy forman parte del pulmón verde de la capital.
Asimismo, recordó que uno de los hitos más importantes liderados por su padre fue la obtención de la sede de los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1974, cuya realización consolidó a la República Dominicana como anfitriona de eventos deportivos de alto nivel. “Mi padre siempre creyó que el deporte era una vía para transformar vidas y dignificar a nuestro pueblo. Este espacio es una forma de agradecerle y de mantener viva su historia”, expresó.
La Fundación también informó que en la plaza será develada una estatua enviada a fabricar en Málaga, España, debido a la complejidad técnica requerida y a que no se encontró un escultor local que pudiera asumir el proyecto. La figura recreará un momento icónico en la trayectoria de García Saleta, que será revelado el día de la inauguración.
Los hijos y nietos de Wiche reiteraron su compromiso de continuar protegiendo el Centro Olímpico y velando por que las futuras generaciones conozcan quién fue y qué hizo el hombre que abrió el camino para el olimpismo dominicano.

