Simon Leviev, el “estafador de Tinder”, queda en libertad tras dos meses de arresto en Georgia

Simon Leviev, el “estafador de Tinder”, queda en libertad tras dos meses de arresto en Georgia

Simon Leviev, conocido mundialmente como el “estafador de Tinder”, recuperó su libertad el viernes tras cumplir dos meses de prisión en Georgia.

El israelí, cuyo verdadero nombre es Shimon Yehuda Hayut, fue detenido el pasado 15 de septiembre en el aeropuerto de Batumi debido a una alerta roja de Interpol emitida por Alemania.

La abogada de Leviev, Mariam Kublashvili, confirmó que Alemania decidió retirar la solicitud de extradición, lo que permitió su liberación sin restricciones. “El caso ha sido cerrado completamente y no se le impuso ningún tipo de fianza”, señaló la defensora.

Leviev se convirtió en una figura mediática tras el estreno del documental de Netflix The Tinder Swindler, que exponía sus fraudes a través de la aplicación de citas. Su arresto en Georgia se debió a una denuncia presentada en Berlín, donde una mujer lo acusó de estafar 50,000 euros (unos 58,000 dólares). De haber sido extraditado y condenado, se enfrentaba a hasta 10 años de cárcel. Kublashvili indicó que la decisión de Alemania respondió a una “falta de pruebas”.

Con 35 años, Simon Leviev se proyectaba en redes sociales como un multimillonario habituado a viajar en jets privados, hospedarse en hoteles de cinco estrellas y conducir vehículos de alta gama. Según las investigaciones, su estrategia consistía en ganar la confianza de sus víctimas para luego convencerlas de transferirle importantes sumas de dinero, bajo excusas que incluían supuestos peligros o amenazas.

Además, a finales de junio, Leviev fue citado por un tribunal en Israel tras ser demandado por la familia de Lev Leviev, un reconocido empresario de la industria de joyas. El acusado se hacía pasar por su hijo para reforzar su identidad ficticia y ganar credibilidad entre sus contactos en Tinder.

Con este desenlace, Simon Leviev vuelve a eludir una condena legal, mientras su historia continúa generando controversia y debate sobre los peligros del engaño digital.