Los familiares del héroe nacional Juan Rodríguez García (Juancito Rodríguez) calificaron como un acto de justicia histórica y profundo significado patriótico el traslado de sus restos al Panteón de la Patria, dispuesto por el presidente de la República, Luis Abinader.
Durante la ceremonia, Virginia Antares Rodríguez expresó que este homenaje representa “un acto de justicia histórica, no sólo para la familia Rodríguez, sino para todo el pueblo dominicano”.
Destacó que Juancito Rodríguez fue un hombre ejemplar, “ético, honrado, fuerte, que construyó una de las mayores empresas agrícolas y ganaderas del país en su tiempo, y que, sin embargo, supo arriesgar y perder todo para ponerlo al servicio de la lucha por la democracia dominicana”.
Antares Rodríguez resaltó que este reconocimiento adquiere aún más valor en un contexto donde “la democracia sigue siendo frágil y en muchos sentidos sigue estando pendiente”, y agradeció al presidente Abinader por haber decidido otorgar a Juancito Rodríguez el honor que merece su sacrificio “declarando héroe nacional a un hombre que lo entregó todo por la libertad”.
Por su parte, José Horacio Rodríguez, viznieto del homenajeado, recordó que su antepasado “sacrificó absolutamente todo durante más de 15 años en el exilio”, pese a ser en su momento “uno de los hombres más ricos del país”.
Subrayó que su ejemplo demuestra que la República Dominicana “ha sido capaz de parir patriotas dispuestos a sacrificarlo todo por un ideal común, sin buscar beneficios personales”.Afirmó que ese legado de sacrificio y desprendimiento es lo que permitirá seguir construyendo la República Dominicana todavía soñada y pendiente, por la que se sacrificaron Juancito y tantos otros héroes”.
En tanto, Porfirio Rodríguez, nieto del héroe nacional, valoró el gesto del Gobierno al completar un ciclo histórico que comenzó en 1979 con el traslado de los restos desde Venezuela, dispuesto entonces por el presidente Antonio Guzmán Fernández.
“Han pasado 65 años desde su muerte y creemos que ahora Juancito está llegando al lugar que le corresponde, al Altar de la Patria”, expresó.
Recordó además que Juancito Rodríguez “puso toda su fortuna al servicio de la causa dominicana, financiando parte de las expediciones de Cayo Confite (1947), Luperón (1949) y Constanza, Maimón y Estero Hondo (1959), y que su propio hijo murió combatiendo en esta última”.









