Por Deivis Cabrera
El lunes 6 de octubre de 2025, varios medios anunciaron que el Gobierno decidió aumentar, a partir de diciembre, la tarifa del Metro de Santo Domingo a 35 pesos. Esta decisión se justifica con la introducción del Sistema de Integración de Tarifas del Transporte Público, que, con un único pago, permitirá acceder al Metro, la OMSA, los corredores y el Teleférico.
A primera vista, el anuncio podría parecer una ventaja para los usuarios, ya que les brindaría movilidad en tres sistemas de transporte con un solo pago. Sin embargo, al analizarlo con mayor detalle, se revela otra realidad: el aumento representa un incremento del 75 % respecto a la tarifa actual de 20 pesos, el mayor ajuste desde la creación del Metro.
Según datos oficiales de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), publicados en el documento “Promedio Tráfico Usuarios Metro y Teleférico 2024–2025” en el portal de transparencia de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (transparencia.digeig.gob.do), solo el 3 % de los usuarios del Metro se conecta con el Teleférico durante sus desplazamientos.
Esto significa que el 97 % de los pasajeros no se beneficia del sistema de integración tarifaria utilizado como justificación para el aumento de la tarifa, lo que implica que el denominado “paquete unificado” no representa una mejora real para la gran mayoría, sino un incremento sustancial en el costo del transporte diario.
Los datos de la propia OPRET, correspondientes a los primeros ocho meses de 2025, muestran que la Línea 1 del Metro transporta un promedio de 158,821 usuarios diarios, mientras que la Línea 2 moviliza aproximadamente 160,251 personas por día.
En contraste, el Teleférico apenas alcanza los 9,802 pasajeros diarios, evidenciando una marcada disparidad en el flujo de usuarios. En conjunto, las dos líneas del Metro transportan un promedio de 319,071 pasajeros cada día, una cifra que supera ampliamente la del Teleférico, lo que demuestra que este último opera más como un servicio complementario que como un medio de transporte principal.
En términos comparativos, cada línea del Metro moviliza más de 16 veces la cantidad de pasajeros que el Teleférico, y el sistema completo del Metro transporta unas 32 veces más personas que este. En valores absolutos, la diferencia diaria entre la Línea 1 y el Teleférico es de 149,019 usuarios, mientras que entre la Línea 2 y el Teleférico asciende a 150,449 pasajeros.
En total, el Metro supera al Teleférico por más de 309,000 usuarios diarios, lo que significa que, de los 319,000 pasajeros promedio que utilizan el Metro, aproximadamente 309,270 no conectan con el Teleférico, representando el 97 % del flujo total.
Para una persona que usa el Metro a diario sin conexiones, el impacto del aumento es significativo. Actualmente paga 40 pesos diarios (20 pesos por trayecto de ida y vuelta), pero con la nueva tarifa pagará 70 pesos por día, lo que representa un incremento directo del 75 % en su gasto diario de transporte.
Esto no incluye los costos adicionales que enfrenta la mayoría de la población para llegar desde sus hogares al Metro, ya que, en muchos casos, deben tomar motoconchos, carros públicos o guaguas.
Esto significa que, sin mejoras en el servicio ni una expansión de la cobertura, el trabajador o estudiante que depende del Metro verá un aumento de tres cuartas partes en su gasto diario, lo que impactará significativamente su presupuesto mensual.
Sobre el tema de la conexión entre el Metro y la OMSA, este último es un servicio de transporte que se encuentra en una condición languideciente y, en el mejor de los casos, sus autobuses pasan con una periodicidad bastante prolongada, lo cual evidencia no ser una alternativa eficaz al problema del transporte público.
Estos números contradicen la narrativa oficial, que presenta el aumento como parte de un sistema integrado de transporte, cuando en realidad solo una mínima fracción de los usuarios se beneficiará de esa integración.
La mayoría de los pasajeros del Metro no tienen acceso ni necesitan conectar con el Teleférico, por lo que la decisión no representa una mejora en el servicio, sino un aumento desproporcionado en el gasto diario de muchos ciudadanos que dependen del transporte público para su vida cotidiana.
A todas luces, el Gobierno busca con este aumento del 75% en el pasaje del metro reducir el “déficit” con el que supuestamente opera el Metro. Según el director de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), Rafael Santos Pérez, el Metro de Santo Domingo opera con un déficit anual de entre 2,600 y 2,700 millones de pesos, a pesar del subsidio de 2,000 millones que recibe del Gobierno cada año.
Sin embargo, mientras las autoridades pretenden que los usuarios asumamos directamente este costo, intentando disfrazar un aumento del 75 % en la tarifa del Metro, el mismo Gobierno gastara en publicidad solo para 2025 más de 10,000 millones de pesos, una cifra que supera con creces el monto destinado al subsidio del pasaje del Metro. Realidad que nos puede evidenciar cual es la prioridad del gasto del gobierno.
Ante esta realidad, no puedo evitar preguntarme: ¿Nos quedaremos tranquilos ante este nuevo golpe que pretende aplicar el Gobierno?
Gobierno busca disfrazar aumento del 75 % en el pasaje del Metro









