Con cacerolas en mano y el corazón desgarrado por la impunidad, un grupo de madres volvió este viernes a protestar frente a la Procuraduría General de la República para exigir justicia por la muerte de sus hijos, víctimas de la delincuencia y el crimen organizado.
Las manifestantes integran el colectivo “Mujeres de Fe en Busca de Justicia”, conformado por madres de al menos 13 jóvenes asesinados en distintos hechos violentos ocurridos en los últimos meses y años. Denuncian que los casos han sido aplazados en los tribunales, mientras los responsables siguen libres o sin condena definitiva.
“Nuestros hijos fueron asesinados y no hay justicia. Ya no aguantamos más silencio de las autoridades. Queremos respuestas y condenas”, expresó Vicenta Acevedo, madre de uno de los jóvenes asesinados.
Entre las denunciantes se encuentra Anyelina Sánchez, cuya hija de 23 años fue ejecutada de tres disparos en el sector Los Mina, en Santo Domingo Este, tras una discusión con la madre de dos supuestos traficantes.
También alzó su voz Yahaira, madre de otra joven asesinada hace ocho meses en el mismo sector, sin que hasta la fecha haya un solo detenido por el caso.
Otra de las mujeres presentes fue la madre de Richard Manuel Arias, el joven vinculado al asalto del Banco Popular de la avenida Luperón, quien murió dentro de una cabaña en circunstancias aún bajo investigación. Según denunciaron, fue ejecutado por agentes del DICRIM sin el debido proceso.
El plantón frente a la sede del Ministerio Público incluyó una protesta simbólica con cacerolas, como forma de presionar a las autoridades judiciales para que “aceleren las investigaciones, celebren los juicios de fondo y eviten que los matadores sigan en libertad”.
Las madres expresaron que no cesarán en su lucha hasta que los responsables enfrenten la justicia y que continuarán llevando sus reclamos a todas las instancias, incluyendo la Suprema Corte de Justicia.









