Decenas de suplidores de alimentos escolares se manifestaron este lunes frente al Congreso Nacional en rechazo al proyecto de Ley de Nutrición y Alimentación Escolar, alegando que la iniciativa pondría en riesgo más de 30 mil empleos y que las escuelas no cuentan con las condiciones mínimas para preparar alimentos de forma segura.
La Federación Nacional de Suplidores de Alimentos y Afines (FENAFIN) y la Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (CODOPYME), agruparon a cientos de trabajadores donde estos expresaron su preocupación por la salud y el bienestar de estudiantes, ante la posible aprobación de la ley.
Señalron que no hay condicones que que los alimentos de los estudiantes sean preparados en concinas dentro de las escuelas ya que el 80% de los centros educativos del país no cuenta con concima ni el personal para tales fines.
Fernando Pinales presidemte de CODOPYME expresó que el proyecto de ley de Nutrición y Alimentación Escolar presenta aspectos preocupantes, al ignorar los esfuerzos, inversiones y experiencia de las MIPYMES suplidoras del almuerzo escolar, quienes han garantizado la alimentación de millones de estudiantes en todo el país con estándares de calidad certificados por instituciones como el Ministerio de Salud Pública, INDOCAL, PROINDUSTRIA, entre otras.
Además, recordó que el plan piloto de cocinas dentro de las escuelas fracasó por problemas administrativos, falta de personal capacitado e infraestructura inadecuada, lo que afectó la calidad y eficiencia del servicio. “Insistir en un modelo que ya falló es una irresponsabilidad”, afirmó Pinales.
Asimismo, señaló que el anteproyecto vulnera el principio de seguridad jurídica, al introducir cambios drásticos en un esquema donde miles de empresas han operado conforme a normas vigentes y bajo supervisión del propio Estado. “La seguridad jurídica implica reglas claras, estables y predecibles que permitan a las empresas planificar, operar y crecer con confianza. Cambiar el modelo afecta la credibilidad del Estado y envía una señal negativa al clima de inversión nacional”.
“El modelo actual ha funcionado con eficacia y eficiencia. Excluir a las MIPYMES de este sistema no solo pone en riesgo miles de empleos, sino que representa un retroceso en materia de desarrollo, inclusión productiva y seguridad alimentaria en las escuelas”, afirmó el presidente de CODOPYME.
La entidad indicó que la instalación de cocinas dentro de los planteles escolares, como contempla el proyecto de ley, podría generar complicaciones administrativas, riesgos operativos, y mayores costos al Estado, además de comprometer la calidad e inocuidad de los alimentos, por falta de infraestructura adecuada, suministro de agua y energía eléctrica permanente.
Señalaron que “cocinar va mucho más allá de encender una estufa y agregar ingredientes: se requiere infraestructura, formación técnica y rigurosos estándares de calidad”.








