Ejercer el periodismo en cualquiera de sus géneros o plataformas conlleva un compromiso irrenunciable con la verdad, el respeto y la lealtad hacia su público.
Convertir este oficio en una exhibición de bravuconadas, insultos, denuestos y calumnias no es hacer periodismo: es una parodia deleznable.
Generar, divulgar o analizar información solo adquiere sentido cuando se hace con responsabilidad y plena conciencia de su naturaleza de servicio público.
La sociedad necesita estar informada y contar con profesionales e instituciones que ofrezcan contenidos con la máxima objetividad, libres de manipulación y especulación.
En los últimos tiempos, en la República Dominicana se ha abierto una brecha peligrosa en el periodismo honesto, plural y objetivo.
Por ella han irrumpido la grosería, el escándalo y el chantaje.
Lo más lamentable es que, junto a estos “comunicadores” procaces e irrespetuosos, existe un público creciente que no solo los sigue, sino que también los normaliza e incluso imita.
Y, amparados en las redes digitales, la magnitud de su griterío insolente no conoce límites.
Ante esta realidad, Listín Diario reafirma su compromiso con un periodismo de soluciones, centrado en las necesidades ciudadanas y en el análisis riguroso de expertos sobre los temas nacionales más relevantes.
No nos desviará el que una parte significativa de la sociedad demande banalidades y faltas de respeto.
Mantendremos nuestra firmeza en la defensa de la dignidad de las personas, la promoción de valores, el reconocimiento de las conductas ejemplares y la exaltación de las hazañas de nuestros compatriotas.
Hacemos un llamado a ejercer el periodismo con auténtica vocación de servicio, con elegancia y sin recurrir a ruidos estridentes para captar atención.
Estamos convencidos de que las prácticas honestas, respetuosas y orientadas a solucionar los problemas del país son las que, al final, guiarán el camino hacia una sociedad más justa y próspera.
Editorial Listín Diario









