Documentos desclasificados y la historia dominicana

Documentos desclasificados y la historia dominicana

El historiador y profesor Juan Daniel Balcácer fue entrevistado en el programa radial “Esto No Tiene Nombre” para analizar las revelaciones contenidas en documentos recientemente desclasificados por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA).

Los archivos mencionan al dictador Rafael Leónidas Trujillo y al expresidente Juan Bosch, lo que ha generado diversas reacciones y especulaciones.

Juan Bosch como sujeto de interés para EE.UU.

Los documentos revelan que la CIA consideraba a Juan Bosch un personaje de interés antes, durante y después de su presidencia, principalmente por sus aparentes vinculaciones con ideologías comunistas. “En diferentes archivos se observa que la figura del fundador del Partido de la Liberación Dominicana es mostrada como sujeto de interés para el gobierno norteamericano por aparentes vinculaciones con ideologías comunistas y su liderazgo en la región”, explicó Balcácer.

El papel de EE.UU. en la caída de Trujillo

El historiador detalló el papel de la administración estadounidense en la salida de Trujillo del poder y en su posterior asesinato. Según Balcácer, el gobierno de Eisenhower inició gestiones diplomáticas para que Trujillo dejara el poder, pero con la llegada de Kennedy a la presidencia, EE.UU. se distanció del magnicidio debido al escándalo del fracaso de Bahía de Cochinos.

“Fue la administración Eisenhower la que comenzó las gestiones para tratar de convencer a Trujillo de que abandonara el poder… Una vez se llevaron a cabo las elecciones en Estados Unidos y la administración Eisenhower fue sustituida por la de John F. Kennedy, Kennedy heredó no solamente esa parte del proyecto norteamericano, que respondía también a una política de ellos en ese entonces de irse distanciando de las dictaduras de centro derecha”, explicó.

El asesinato de Trujillo fue obra de los conspiradores, no de la CIA

Balcácer enfatizó que la CIA no tuvo participación directa en el asesinato de Trujillo. “El asesinato de Trujillo, los conspiradores lo llevaron a cabo sin el apoyo de la CIA, eso está más que documentado, tanto así que después de realizado el magnicidio, ellos no tuvieron dónde esconderse siquiera, y el consulado norteamericano… ni siquiera hizo esfuerzo, ni la CIA tampoco, por darle ninguna protección”.

El historiador aclaró que la ayuda de EE.UU. se limitó a “facilitar unas armas, tres ametralladoras que quedaron en la embajada cuando se retiraron los soldados”, pero que los autores del magnicidio “actuaron por cuenta propia y a su propio riesgo”.

Desinformación y manipulación histórica

Balcácer advirtió sobre el peligro de la desinformación contenida en algunos documentos desclasificados. “Estos documentos que parcialmente han comenzado a ser revelados ahora, tienen la particularidad de que mezclan, es una suerte de galimatías de verdad y mentira, toda una madeja de confusión, mezclando nombres reales con algún que otro hecho, para entonces distorsionar”.

También criticó la forma en que algunos sectores buscan desacreditar a los protagonistas del tiranicidio y distorsionar eventos históricos como el asesinato de las hermanas Mirabal. “Siempre ha habido aquí interés de algunos representantes y trujillistas nostálgicos, empecinados en denostar a los que participaron en el magnicidio y también en inventar y deformar situaciones”.

Museos y la memoria histórica

El historiador respaldó la creación de espacios de memoria histórica, como un museo en la antigua cárcel de La 40. “Se ha propuesto en algún momento hacer algo en San Cristóbal… hay un movimiento en este momento que está proponiendo que lo que era la cárcel de los 40, que hoy funciona como una iglesia y como una escuela, se convierta también en un museo que recree lo que se hacía en la cárcel de la 40”.

Cambio de nombre de Peravia a Máximo Gómez

Sobre el proyecto para cambiar el nombre de la provincia Peravia a Máximo Gómez, Balcácer consideró que “no es necesario cambiar el nombre de la provincia”, pues conllevaría gastos innecesarios y una transformación que podría chocar con la identidad local.

“Para cambiar nombres, para hacer transformaciones en las toponimias geográficas de un pueblo, hay que tener cuidado porque eso choca muchas veces con la tradición y con el acervo histórico de los pueblos”.

Sobre la migración y el discurso nacionalista

Balcácer abordó el tema de la migración haitiana y el riesgo de discursos nacionalistas extremos. “En el caso de las relaciones dominico-haitianas, lo que hay que tener cuidado es con el etnocentrismo y en que cualquier actitud que se adopte no caiga en una situación de discriminación racial”.

Resaltó que “el Estado dominicano, el gobierno dominicano, es el responsable de regular la situación migratoria regular o irregular en el país”. Sin embargo, advirtió que “si son ciudadanos que están en el país en una condición migratoria regular, trabajando, cumpliendo con las leyes, no veo por qué haya que rechazarlos por el solo hecho de que proceden de ese país”.