Luis Fonsi sorprendió a sus seguidores con una publicación en sus redes sociales en la que miró hacia atrás y celebró uno de los años más decisivos de su vida: 2016, el año en que comenzó a grabar Despacito, el tema que pocos meses después se convertiría en uno de los fenómenos musicales más grandes de la historia.
Despacito se grabó en 2016 y se publicó en enero de 2017, marcando un antes y un después tanto para él como para la música latina en general.



Además, en su reflexión el artista destacó que 2016 estuvo marcado por el nacimiento de su segundo hijo, Rocco quien nació el 20 de diciembre de ese año, el mismo día que su primera hija Mikaela cinco años antes lo que añadió una dimensión profundamente personal a ese periodo de transformación.
Fonsi describió ese año como el inicio de una etapa de crecimiento constante, en la que ha aprendido a equilibrar la fama global con sus convicciones, su familia y su deseo de evolucionar como compositor y ser humano.
Este tipo de reflexiones conecta con la forma en que el artista ha hablado en otras entrevistas sobre cómo Despacito abrió puertas, pero no cambió su enfoque en la música ni su vida familiar y humana.









