BY JORDI BOU
La captura estadounidense de un buque petrolero, y la amenaza de interceptar otros, marca una intensificación significativa en el esfuerzo del presidente Trump para presionar a Nicolás Maduro cortando el ingreso petrolero vital para Venezuela.

La operación marca la primera vez que Estados Unidos ha interceptado un envío de petróleo originario de Venezuela, que ha estado bajo amplias sanciones estadounidenses desde 2019. La medida se produce en medio de una importante acumulación militar estadounidense en el sur del Caribe y mientras el presidente Donald Trump intensifica los esfuerzos para obligar a Maduro al poder.
Según la Casa Blanca, el buque, identificado como el patrón, estuvo involucrado en el “envío ilícito de petróleo” y está siendo redirigido a un puerto estadounidense para tomar más medidas. Los funcionarios venezolanos denunciaron la incautación, llamándola un acto de “piratería internacional”.
Los ingresos del petróleo siguen siendo fundamentales para el colapso de la economía de Venezuela, representando alrededor del 88 por ciento de los aproximadamente 24 mil millones de dólares en exportaciones de la nación. Pero años de mala gestión, corrupción y el impacto de las sanciones estadounidenses han llevado la producción a la fuerte caída, profundizando la crisis económica del país.









