La aerolínea de bajo costo Spirit Airlines ha solicitado protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, marcando la segunda vez que enfrenta este proceso en menos de un año.
La compañía anunció oficialmente la medida el 29 de agosto de 2025, después de que su situación financiera no lograra estabilizarse tras la reestructuración de marzo pasado.
Según la aerolínea, la decisión responde a altos costos operativos, deudas significativas y una demanda interna débil. En el segundo trimestre de 2025, Spirit reportó una pérdida neta de aproximadamente 246 millones de dólares y agotó su línea de crédito de 275 millones de dólares, lo que generó la necesidad de modificar acuerdos de procesamiento de tarjetas de crédito.
A pesar de esta situación, Spirit ha asegurado que continuará operando vuelos normalmente y que los pasajeros podrán seguir utilizando boletos, créditos y puntos de lealtad. Los empleados mantendrán sus salarios y beneficios durante el proceso de reestructuración.
La aerolínea también anunció un plan de reestructuración integral, que incluye la reducción de operaciones en mercados secundarios, renegociación de acuerdos con sindicatos y la venta de ciertos activos. Además, se mantiene la posibilidad de una futura fusión con Frontier Airlines, aunque hasta el momento no se ha concretado ninguna adquisición.
Con esta segunda bancarrota en un año, Spirit Airlines enfrenta un desafío crítico para consolidar su posición en la industria de aerolíneas de bajo costo, mientras busca mantener la confianza de pasajeros y empleados durante la reestructuración.









