Washington, D.C. – La administración del presidente Donald Trump anunció este jueves un proceso de verificación masiva que abarcará a más de 55 millones de personas con visas estadounidenses vigentes, en un esfuerzo por detectar violaciones que puedan derivar en deportaciones.
La medida forma parte de una política de mayor control migratorio que se ha intensificado desde su regreso a la Casa Blanca.
El Departamento de Estado informó que todos los portadores de visas –desde turistas hasta estudiantes y trabajadores temporales– estarán bajo una “investigación continua” para identificar cualquier señal de inelegibilidad que ponga en duda su permanencia legal en el país.
En caso de confirmarse alguna irregularidad, la visa será revocada y, si el titular se encuentra dentro de EE. UU., podría ser deportado de inmediato.
Deportaciones y revocación de visas en aumento
Desde que asumió el cargo, Trump ha dado prioridad a la expulsión de inmigrantes indocumentados y a la supervisión estricta de estudiantes internacionales y visitantes de intercambio. Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, en 2024 había 12.8 millones de residentes con tarjeta verde y 3.6 millones con visas temporales en Estados Unidos.
Julia Gelatt, experta del Instituto de Política Migratoria, cuestionó que se destinen tantos recursos a revisar incluso a quienes poseen visas de turismo de entrada múltiple y podrían no volver a ingresar al país.
El Departamento de Estado precisó que entre los factores que pueden ocasionar la revocación de una visa están: exceder el tiempo de estadía autorizado, cometer delitos, representar un riesgo para la seguridad pública o mantener vínculos con actividades terroristas. Además, confirmó que las revisiones incluirán redes sociales, registros policiales e historial migratorio.
Fin a visas de trabajo para camioneros extranjeros
Otro anuncio relevante fue la suspensión inmediata de las visas laborales para conductores de camiones comerciales, decisión confirmada por el secretario de Estado, Marco Rubio, a través de la red social X.
“El creciente número de choferes extranjeros en carreteras estadounidenses está poniendo en riesgo vidas y afectando el sustento de los camioneros locales”, afirmó Rubio.
El Departamento de Transporte respaldó la medida, argumentando que busca fortalecer la seguridad vial. La decisión ocurre tras reportes de accidentes en los que influyó la falta de dominio del inglés por parte de algunos conductores al interpretar señales de tránsito.
Sin embargo, expertos advierten consecuencias económicas. Edward Alden, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, señaló que los camioneros extranjeros han sido clave para mitigar la escasez de mano de obra. “Esto es parte de un mensaje claro de la administración: las empresas estadounidenses corren riesgos si dependen de trabajadores internacionales”, sostuvo.
Estrategia más amplia de control migratorio
El endurecimiento de requisitos no se limita a camioneros. El gobierno también ha reforzado las entrevistas presenciales para solicitantes de visa y amplió las facultades para analizar información personal, incluidas cuentas en redes sociales y dispositivos electrónicos.
El propio Departamento de Estado informó que, desde el retorno de Trump a la presidencia, se ha duplicado la cantidad de visas revocadas, en especial las de estudiantes. Solo en lo que va de año, más de 6,000 visas de este tipo fueron canceladas, principalmente por violaciones de ley, como conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, así como por actividades vinculadas al terrorismo.
El panorama resulta especialmente restrictivo para países fuera del Programa de Exención de Visado, que permite a ciudadanos de 40 naciones, en su mayoría de Europa y Asia, ingresar sin visa por un máximo de 90 días. En contraste, naciones como China, India, Rusia e Indonesia, entre otras, siguen obligadas a cumplir con los nuevos y más estrictos protocolos de solicitud y control.









