Un informe preliminar sobre el accidente del vuelo AI-171 de Air India apunta a una posible intervención humana en la desconexión del suministro de combustible a ambos motores.
Según datos extraídos de la caja negra, el capitán del vuelo habría activado los interruptores de corte de combustible segundos después del despegue, aunque luego negó haberlo hecho.
El primer oficial, Clive Kunder, habría reaccionado sorprendido y entrado en pánico al ver los controles en “cutoff”. En contraste, el capitán se mantuvo calmado.
Este intercambio, revelado por autoridades estadounidenses al Wall Street Journal, forma parte de las investigaciones sobre el siniestro ocurrido el 12 de junio en Ahmedabad.
En ese accidente, el Boeing 787-8 Dreamliner, que tenía como destino Londres, se precipitó sobre edificaciones cercanas al aeropuerto. Murieron 260 personas.
El informe de la Oficina India de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB) confirma que el corte de combustible ocurrió con un segundo de diferencia entre ambos motores.
Aunque el motor izquierdo dio señales de recuperación al reactivar los controles, el derecho no volvió a encender, según el documento publicado el 12 de julio.
Las cámaras del aeropuerto registraron el despliegue de la turbina Ram Air (RAT), que se activa automáticamente cuando hay una pérdida total de energía.
Además, el informe descarta la presencia de aves en el trayecto y confirma que el tren de aterrizaje y los flaps estaban correctamente configurados al momento del impacto.
Por ahora, las autoridades indias no han ofrecido una respuesta oficial a lo divulgado por el medio estadounidense. El origen de la falla sigue sin aclararse.
Tampoco se ha determinado si fue una acción accidental, deliberada, o producto de un fallo técnico o de condiciones médicas de los pilotos.
Ante la gravedad del hallazgo, la Dirección General de Aviación Civil de India (DGCA) ordenó revisar todos los interruptores de control de combustible del modelo Boeing 787.
Air India aseguró en una nota interna que sus técnicos no detectaron irregularidades. Singapur también inspeccionó sus aeronaves, sin hallazgos preocupantes.
El caso reaviva advertencias que la FAA había emitido en 2018 sobre posibles fallos en el sistema de bloqueo de interruptores de combustible del Boeing 787.
Sin embargo, Air India no aplicó esas medidas, argumentando que eran recomendaciones no obligatorias, según informó a los investigadores.
El director ejecutivo de la aerolínea, Campbell Wilson, instó a su personal a no sacar conclusiones anticipadas y subrayó que la investigación sigue en curso.
Un portavoz de la empresa aseguró que Air India colabora plenamente con las autoridades encargadas de esclarecer el accidente.
Según el Wall Street Journal, autoridades estadounidenses creen que los indicios podrían justificar una investigación penal si el caso hubiera ocurrido en EE. UU.
En ese contexto, no se descarta la intervención de organismos como el FBI, especialmente si se confirma la hipótesis de una acción intencional.








