Harris dice que no hay soluciones rápidas para la migración ilegal a EEUU

Harris dice que no hay soluciones rápidas para la migración ilegal a EEUU

AFP.- La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, dijo este martes que acabar con las causas de la migración ilegal a su país tomará tiempo, al concluir una visita a México donde abordó esta problemática con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Harris sostuvo en una conferencia de prensa que la mayoría de migrantes no quieren dejar sus países de origen, pero si lo hacen es por huir de la violencia o porque no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

“Sabemos que si les damos la esperanza de que la ayuda está en camino ellos tomarán su primera opción que es quedarse en casa”, dijo la vicepresidenta, advirtiendo que esto no ocurrirá de un día para otro.

“El asunto de las causas primordiales no va a resolverse en un viaje de dos días”, agregó Harris, quien también afirmó que visitará la frontera binacional, aunque sin precisar fecha o lugar.

Más temprano, la vicepresidenta dijo que mantuvo conversaciones “francas” y productivas sobre migración con López Obrador y apostó por una “nueva era” en las relaciones.

“Estados Unidos y México tienen una larga relación (…) basada en una frontera común, en una historia común. Creo firmemente que estamos entrando en una nueva era”, señaló Harris al mandatario, según la prensa que acompaña a la vicepresidenta y accedió momentáneamente a la reunión.

Harris, quien la víspera estuvo en Guatemala, firmó también un memorándum de entendimiento con el gobierno de López Obrador que traza su plan de trabajo conjunto por Centroamérica.

El foco estará en el Triángulo Norte, conformado por Guatemala, Honduras y El Salvador, donde se buscará fomentar programas de desarrollo agrícola y trabajo juvenil, informó la Casa Blanca.

En la reunión también se plantearon cuestiones como la cooperación contra el narcotráfico y las vacunas para el covid-19. Washington anunció recientemente el envío a México de un millón de dosis del inmunizante de Johnson & Johnson.

“Estados Unidos considera a México un socio en estos temas”, comentó Harris a periodistas.

Un comunicado del gobierno mexicano detalló que entre los acuerdos alcanzados figura la creación de un “grupo operativo especializado” para combatir y desmantelar las redes de tráfico de personas en México.

El encuentro “fue trascendente, benéfico para nuestros pueblos y muy agradable”, destacó en Twitter el mandatario izquierdista, conocido por su acrónimo de AMLO.

En el memorándum también se establecieron grupos de diálogo en asuntos de seguridad y economía, además de buscar la inversión de 250 millones de dólares en el sur de México, enfocados en agricultura y turismo.  

  • No será inmediato –
    La entrevista tuvo lugar en el Palacio Nacional, donde el gobernante le mostró a la vicepresidenta algunos de los majestuosos murales del artista mexicano Diego Rivera que adornan el recinto.

Mientras tanto, en un albergue de la mexicana Ciudad Juárez (frontera norte), la hondureña Irma Escobar, de 33 años, expulsada hace poco de Estados Unidos, no sabía de la visita de Harris, pero al enterarse no pudo ocultar su escepticismo respecto a un cambio para los migrantes.

“A nosotros nos tiran de repente (de Estados Unidos) y nadie nos dice nada”, dijo a la AFP Irma, expulsada junto a sus dos hijos. A su juicio, la migración quizá se podría frenar “mandando ayuda, con maquiladoras, porque allá (en Honduras) no hay trabajo”.

Desde que asumió la presidencia en diciembre de 2018, López Obrador sostiene que para resolver el problema de la migración irregular es necesario promover el desarrollo del sur de México y de Centroamérica.

Su gobierno ha lanzado un programa de reforestación en la región vecina denominado Sembrando Vida en beneficio de agricultores locales, al que espera se sume Estados Unidos.

  • Detenciones –
    México vivió momentos de tensión durante el gobierno del expresidente republicano Donald Trump, quien amagó con imponer aranceles a su vecino del sur si no detenía las caravanas de centroamericanos que en 2018 y 2019 buscaron llegar a Estados Unidos.

López Obrador, quien mantuvo una buena relación con Trump, desplegó a la Guardia Nacional en sus fronteras norte y sur en un intento por disuadir y ordenar el paso de migrantes.

Pero con la llegada del demócrata Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos, las políticas migratorias se han flexibilizado, lo que multiplicó el fenómeno.

En abril se registraron unas 178.000 detenciones de indocumentados en la frontera con México, en su mayoría centroamericanos, la cifra más alta en 20 años, según autoridades estadounidenses.

La oposición republicana acusa a Biden de desatar una nueva “crisis” en los más de 3.000 km de frontera con México.

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© Agence France-Presse