¡Ojo! Los regalos de San Valentín pueden no ser lo que parecen

Los perfumes de marca son los regalos más populares por San Valentín, el 14 de febrero. En vísperas de esta festividad, los expertos del servicio de protección de propiedad intelectual Brand Protection Group-IB han revelado que unos 6.000 sitios web se dedican a vender perfumes falsos.

Los especialistas detectaron que unas 3.000 cuentas en las redes sociales y unas 35 aplicaciones móviles se dedican a prácticas delictivas similares. Estos comerciantes se hacen pasar por socios de famosas marcas para que sus tiendas en línea ganen popularidad en la red, atrayendo el mayor tráfico posible.

Además, las marcas de perfumes y de cosmética cooperan muy a menudo con los blogueros de belleza. Este negocio les permite atraer un público considerable en las redes sociales, equiparable al que obtienen al promocionar sus productos en los medios de comunicación. Por esta misma razón los delincuentes también exploran los mismos canales de distribución.

Los analistas de Brand Protection Group-IB estimaron que los distribuidores ilegales causaron daños por valor de 1.020 millones de dólares a las cinco marcas de perfumes más famosas. Con todo, el daño sufrido por cada marca varió entre 58 y 354 millones de dólares. Los investigadores no precisaron los nombres de estos fabricantes.

“Mientras algunos de ellos compiten entre sí creando nuevos aromas y respondiendo con su reputación por la calidad de sus productos, los delincuentes se ganan la vida parasitando a cuenta de sus marcas y de su popularidad”, destacó Andréi Busargin, jefe de departamento de la empresa Group-IB, especializada en seguridad informática y protección contra las amenazas cibernéticas.

Los expertos de Group-IB advierten además que las tiendas de perfumes de origen dudoso pueden no solo vender cosmética y perfumes falsificados. También son capaces de meter en nuestros dispositivos móviles con virus informáticos. Tras penetrar en los smartphones u ordenadores portátiles, su malware envía los datos personales de los usuarios a los delincuentes informáticos, incluidos los datos de las tarjetas bancarias.

Fuente: Sputnik