Gómez advierte que la energía de barcazas cuesta el triple y contamina comunidades de Azua

El exsuperintendente de electricidad y titular de la Secretaría de Energía de la Fuerza del Pueblo, Juan B. Gómez, advirtió que la energía generada por barcazas flotantes en República Dominicana cuesta hasta tres veces más que la producida por plantas tradicionales y está generando un fuerte impacto ambiental en la provincia de Azua, donde operan actualmente tres unidades de este tipo.
Durante una entrevista en el programa Esto no tiene nombre, Gómez explicó que las llamadas “soluciones de ingreso rápido” fueron concebidas para cubrir déficits temporales, pero se han convertido en una carga económica y ambiental sostenida.
“Mientras Punta Catalina vende a 12 centavos de dólar el kilovatio hora, las barcazas lo hacen a 38 centavos. Es decir, tres veces más caro. Esa diferencia la paga el país entero a través del subsidio eléctrico”, afirmó.
Un modelo de emergencia convertido en política permanente
El exfuncionario sostuvo que la falta de planificación energética ha obligado al Gobierno a depender de este tipo de generación rápida, contratada bajo decretos de urgencia.
Recordó que la más reciente de estas centrales —una barcaza de 230 megavatios instalada en Azua— llegó al país en septiembre de este año y entró en operación sin cumplir todos los procedimientos ambientales.
“El propio viceministro de Medio Ambiente había informado que los permisos estaban en evaluación, pero dos días después la barcaza ya estaba en línea. No hay transparencia ni control ambiental en el proceso”, denunció Gómez.
Según explicó, esta unidad sustituye parcialmente a una barcaza menor de 65 megavatios, pero opera junto a otras dos que ya estaban en funcionamiento, una de 103 y otra de 75 megavatios. En total, suman más de 400 megavatios de generación flotante concentrada en una sola zona costera del sur del país.
Azua, el costo ambiental de la improvisación
Gómez alertó que la nueva barcaza funciona con fuel oil en lugar de gas natural, debido a la falta de infraestructura en la zona, lo que multiplica las emisiones de gases y partículas contaminantes.
“La barcaza de 230 megavatios tiene 12 chimeneas. Es el doble de las anteriores. Eso significa más emisiones y un impacto directo sobre las comunidades de Los Negros y de Azua”, afirmó.
El dirigente calificó esta concentración de plantas flotantes en la provincia como una decisión “carente de criterio ambiental y de justicia territorial”.
“Había otras zonas, como Boca Chica, con condiciones para operar con gas natural y menor afectación. Pero se optó por lo más rápido, no por lo más sostenible”, sostuvo.
Soluciones caras para un problema estructural
El exsuperintendente explicó que las barcazas no deben formar parte de la planificación energética de mediano plazo, ya que su función es exclusivamente temporal ante emergencias o eventos extraordinarios.
“Estas centrales se utilizan en otros países cuando hay desastres naturales o picos de demanda estacionales, pero no como parte del sistema base. Aquí se están usando para suplir la falta de previsión en licitaciones y generación fija”, dijo.
Gómez recordó que el único proyecto de gran escala incorporado en los últimos años ha sido Punta Catalina, y que el país espera todavía la entrada de Manzanillo (800 MW) y Pepillo Salcedo (400 MW), ambos retrasados.
“Hasta que esos proyectos entren, seguimos pagando caro por energía temporal y contaminante”, lamentó.
Llamado a una planificación energética sostenible
El exfuncionario propuso que el Estado revise su estrategia de generación, con base en criterios técnicos, económicos y ambientales.
“Hay que volver a planificar. Las barcazas deben retirarse gradualmente y sustituirse por plantas modernas, de bajo costo y menor impacto. No se puede sostener un sistema eléctrico sobre contratos de urgencia”, expresó.
Gómez insistió en que el país necesita una política energética de largo plazo, con licitaciones transparentes y enfoque en fuentes limpias, que evite la dependencia de soluciones improvisadas y onerosas.
“Cada megavatio generado con fuel oil es una deuda con el futuro. Lo que hoy se presenta como una solución rápida se convertirá en un problema crónico si no actuamos a tiempo”, concluyó.
Sobre Juan B. Gómez
Juan B. Gómez es ingeniero eléctrico, exsuperintendente de electricidad y actual titular de la Secretaría de Energía del Partido Fuerza del Pueblo. Durante su gestión pública y su labor política ha sido un defensor de la planificación técnica del sistema eléctrico nacional, la transparencia en las licitaciones y la promoción de energías limpias para garantizar un servicio estable y sostenible.











