Experta en migración advierte sobre errores en la fase final del proceso de residencia

Por: Maria Zabala
La experta en migración, Stephany Teijerio alertó sobre los obstáculos más frecuentes que enfrentan los solicitantes de residencia en la etapa final del proceso consular, destacando que muchos casos están siendo retrasados o rechazados por falta de documentación.
Teijerio explicó en el programa ENTN, que el proceso inicia cuando el expediente es aprobado por el primer organismo receptor —al que se refirió como USAID—, tras lo cual pasa al Centro Nacional de Visas (NVC). En esta fase, los solicitantes deben completar los llamados “seis pasos”, que incluyen la presentación del formulario DS-260, verificación de antecedentes, entrega de documentos civiles y la evaluación financiera mediante el affidavit de manutención.
Una vez aprobado el caso por el NVC, este es remitido a la embajada de Estados Unidos, que se encarga de asignar una fecha de entrevista según la disponibilidad de cupos. Es precisamente en esta etapa donde, según la especialista, muchos solicitantes “se quedan atascados”.
“Se están negando numerosos casos por falta de documentación e información. Las personas subestiman esta fase, aun después de esperar años, incluso hasta más de una década”, señaló.
La experta enfatizó que todos los documentos enviados previamente de manera digital deben ser presentados nuevamente en formato físico, en original e impresos, el día de la entrevista consular. La omisión de este requisito puede provocar retrasos significativos o incluso la acumulación del caso sin avance.
Asimismo, destacó la importancia del examen médico como parte del proceso. Indicó que los solicitantes deben realizarse evaluaciones en laboratorios autorizados por la embajada, los cuales incluyen pruebas de sangre, orina y verificación del esquema de vacunación.
Teijerio aclaró que ciertas condiciones de salud, como la tuberculosis o el VIH, ya no representan una negación automática de la residencia, como ocurría antes de 2010. En la actualidad, los solicitantes pueden recibir tratamiento y continuar el proceso, aunque con seguimiento médico una vez ingresen a Estados Unidos.
Finalmente, recomendó a los solicitantes prestar especial atención a cada requisito en la etapa final del proceso, para evitar contratiempos después de largos períodos de espera.











