Varios artistas del género regional mexicano enfrentan un duro revés en su proyección internacional tras la suspensión, revocación o retraso en la renovación de sus visas de trabajo para ingresar a Estados Unidos. Las autoridades migratorias han adoptado una postura más estricta frente a contenidos que, según argumentan, hacen apología del narcotráfico.
Entre los afectados están Julión Álvarez, Oscar Maydon y Eduin Caz (Grupo Firme), quien ha tenido problemas para renovar su documento. Los Alegres del Barranco perdieron su visa tras proyectar en un concierto imágenes de El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, y Lorenzo de Monteclaro, ícono del género, ha sufrido retrasos en su proceso migratorio.
Aunque no ha perdido su visa, Peso Pluma también estaría en la mira de las autoridades consulares. Su estilo, vinculado a los llamados “corridos bélicos”, lo sitúa en una posición delicada ante este nuevo escrutinio.
Las medidas responden a un enfoque que surgió durante la administración de Donald Trump y que ha ganado fuerza nuevamente, marcando un precedente en la política migratoria hacia artistas latinos. Esto no solo limita su presencia en uno de los mercados más importantes del mundo, sino que pone sobre la mesa un debate sobre los límites entre la expresión artística y el contenido que se considera nocivo para la sociedad.

