La revista Diez Minutos revolucionó el panorama mediático el miércoles 2 de abril al publicar las primeras imágenes de la princesa Leonor en bikini durante su estancia en Montevideo. La heredera al trono español fue fotografiada en la playa junto a sus compañeros guardiamarinas del buque escuela Juan Sebastián de Elcano, donde realiza su crucero de instrucción.
Las fotos, captadas el pasado 6 de marzo por un paparazzo español, muestran a Leonor luciendo un bañador de dos piezas de la firma catalana Bohodot, cuya demanda se disparó tras la difusión de las imágenes. Cristina Torras, copropietaria de la marca, confirmó que la princesa es clienta de la firma, aunque desconocían cuándo había adquirido la prenda. “Nos enteramos al ver las imágenes en la revista”, declaró a La Razón.
La publicación de estas fotografías ha reavivado el debate sobre la privacidad de la heredera, quien desde su ingreso en la Academia General Militar ha estado bajo constante atención mediática. No es la primera vez que la Casa Real denuncia intrusiones en su vida privada; recientemente, criticó la difusión de imágenes sin autorización en un centro comercial de Punta Arenas, Chile.
Un día de descanso en Uruguay
Leonor y sus compañeros arribaron a Montevideo el 5 de marzo tras dos semanas de navegación desde Brasil. Durante su estancia, participaron en una visita oficial organizada por la embajada española y en un acto en honor a José Gervasio Artigas. Al día siguiente, con permiso, aprovecharon el clima cálido para relajarse en la playa. Además de las imágenes en la arena, Diez Minutos publicó fotos de la princesa en la piscina de un hotel, conversando con sus compañeros y caminando por las instalaciones.
El viernes 7 de marzo, Leonor retomó sus compromisos institucionales en la jura de bandera de ciudadanos españoles residentes en Uruguay. Posteriormente, el Juan Sebastián de Elcano zarpó rumbo a Valparaíso, Chile, donde se espera su llegada el 4 de abril antes de continuar hacia Perú.
La difusión de estas imágenes marca un punto de inflexión en la cobertura mediática de la princesa, mostrando una faceta más cercana y juvenil. Sin embargo, también vuelve a poner en el centro de la discusión los límites entre la prensa y la privacidad de los miembros de la familia real. La noticia ha trascendido fronteras y continúa generando reacciones, mientras se espera si la Casa Real tomará alguna postura ante la controversia o mantendrá silencio.









