Gasto corriente elevado y baja inversión profundizan el déficit fiscal, advierte economista

Gasto corriente elevado y baja inversión profundizan el déficit fiscal, advierte economista

El economista Miguel Collado Di Franco expresó su preocupación por el bajo nivel de ejecución del gasto de capital y el crecimiento del gasto corriente en la administración pública, advirtiendo que el modelo fiscal dominicano se encuentra atrapado en un círculo vicioso que afecta la sostenibilidad económica del país.

Durante una intervención reciente, Collado señaló que el lento crecimiento de la economía en los primeros meses del año no puede atribuirse únicamente a una caída de RD$9,000 millones en el gasto de capital, como sugieren algunas voces, ya que eso evidenciaría que el problema es mucho más profundo.

“El verdadero problema es estructural: seguimos endeudándonos para gasto corriente, lo cual no deja activos ni beneficios a largo plazo para el país”, sostuvo en sus declaraciones en una entrevista para el programa televisivo El Despertador.

El economista explicó que, desde el punto de vista moral y económico, endeudarse para financiar el consumo presente no es sostenible. En cambio, si la deuda se destinara a inversión productiva en infraestructura, tendría un impacto positivo duradero para las futuras generaciones.

Collado advirtió que el aumento del gasto corriente alimenta un déficit fiscal constante, que obliga a más endeudamiento y, posteriormente, genera presión para nuevas reformas tributarias. Esto crea un ciclo difícil de romper: más gasto → más déficit → más deuda → más impuestos.

Cuestiona cifras de empleo: “Hay un masaje estadístico”

Otro punto que abordó Collado fue la reciente publicación del Banco Central sobre la creación de 178,000 nuevos empleos en el último año, una cifra que calificó como “difícil de asimilar” si se compara con los registros oficiales de otras instituciones como la Tesorería de la Seguridad Social (TSS).

Según el economista, más del 27% de esos empleos provienen de la nómina pública, lo que indica que el principal crecimiento se ha dado en el sector estatal, no en el privado.

“El sector privado no generó ni 100 mil nuevos empleos en ese período. Entonces uno se pregunta: ¿de dónde salen los 178 mil?”, cuestionó.

También advirtió sobre posibles distorsiones en las cifras del Banco Central, que incluyen como empleos formales a personas que se registran como personas físicas, aunque ya estén trabajando de forma dependiente.

“Ahí hay un masaje de cifras. Si tú cuentas una persona dos veces, como asalariado y como persona física, terminas inflando los números de empleo formal”, explicó.

Llamado a romper el círculo vicioso

Para Collado, la solución pasa por romper el modelo de consumo presente financiado con deuda, mejorar la calidad del gasto público y priorizar la inversión pública verdaderamente productiva.

“No se trata solo de gastar más, sino de gastar mejor. La inversión pública ha sido mínima, pero el gasto corriente sigue creciendo, sobre todo en una nómina pública que no impacta positivamente en la calidad de los servicios básicos”, concluyó.

La advertencia de Collado se suma a los cuestionamientos recientes sobre la efectividad del gasto público y el verdadero estado de la economía dominicana, en un contexto donde el endeudamiento continúa aumentando y las presiones por una reforma fiscal vuelven a escena.