Eloy Jiménez confesó que atravesó una profunda etapa de desmotivación que incluso lo llevó a considerar seriamente el retiro, pese a su corta edad en el béisbol profesional. El jugador aseguró que el respaldo de su familia, su entorno cercano y sus compañeros fue determinante para cambiar su estado emocional y recuperar la confianza en su carrera.
Jiménez expresó agradecimiento a Dios y a su familia, destacando especialmente a su esposa, quien lo acompañó en los momentos más difíciles. También mencionó de forma especial a Amaury Nina, a quien reconoció como una figura clave en su proceso personal, pese a haber tenido desacuerdos en el pasado.
El jugador relató que, meses atrás, se encontraba completamente desmotivado, al punto de no verse en el estado anímico en el que se encuentra actualmente. Afirmó que, en ese momento, si alguien le hubiera preguntado si se sentía capaz de seguir adelante, su respuesta habría sido negativa, reflejo de la difícil situación emocional que vivía.
“Llegué a un punto en el que, siendo tan joven, pensaba en retirarme. Eso dice mucho del momento que estaba atravesando”, señaló, al describir la presión y el desgaste que enfrentaba dentro de su carrera deportiva.
El toletero resaltó además el papel fundamental de sus compañeros de equipo, quienes —según explicó— nunca dejaron de impulsarlo y recordarle su talento. Indicó que ese respaldo constante le ayudó a entender que su presencia en el béisbol no se debe solo a lo que ha logrado en el pasado, sino a lo que todavía es capaz de aportar y alcanzar en el futuro.
Finalmente, el Eloy aseguró que hoy se siente renovado, con mayor motivación y convencido de que aún le queda mucho camino por recorrer dentro del béisbol, gracias al apoyo recibido en uno de los momentos más complejos de su vida profesional.
El despegue y la estabilidad emocional llevó a Eloy Jiménez a ganar el Jugador Más Valioso del Round Robin LIDOM 2025-26.
Durante la etapa semifinal o Round Robin, el pelotero capitaleño fue una de las piezas ofensivas más consistentes a la ofensiva. El inicialista taurino promedio de bateo de .278, porcentaje de embasarse de .312 y slugging de .458, para un OPS de .770.
En 77 apariciones al plato, conectó 20 imparables, incluidos 10 dobles y un cuadrangular, acumuló 33 bases totales, además de 16 carreras impulsadas y nueve anotadas, desempeñando un rol determinante en la clasificación de los Toros a la fase final.








