Durante la temporada navideña, miles de hogares incrementan su consumo de energía sin notarlo, debido a un uso inadecuado de las luces decorativas. Especialistas advirtieron que mantener las guirnaldas encendidas por largos periodos, sin control de horarios ni revisión del tipo de iluminación utilizada, es uno de los errores más comunes que termina impactando directamente la factura eléctrica.
En diciembre, la decoración luminosa se convierte en protagonista dentro y fuera del hogar. Árboles, balcones y fachadas permanecen iluminados durante gran parte del día y la noche, muchas veces de forma continua. Aunque este hábito aporta un ambiente festivo, también representa un consumo constante de energía que se acumula con el paso de los días.
El problema se agrava cuando se utilizan luces antiguas o de bajo rendimiento energético. Este tipo de iluminación requiere mayor electricidad para funcionar y genera calor en lugar de aprovechar la energía de forma eficiente, lo que incrementa innecesariamente el gasto eléctrico, especialmente cuando se instalan varias guirnaldas al mismo tiempo.
A este error se suma el mayor uso de electrodomésticos propio de las celebraciones, como hornos, licuadoras y equipos electrónicos, que operan con mayor frecuencia durante reuniones familiares. La combinación de estos factores puede provocar un aumento considerable en el consumo mensual si no se adoptan medidas preventivas.
Expertos recomiendan optar por luces LED, establecer horarios de encendido y apagado, y desconectar la decoración durante la madrugada o cuando no haya personas en casa. Estas acciones simples permiten disfrutar de la Navidad sin sorpresas en la factura eléctrica al finalizar las fiestas.
Este error al usar luces navideñas puede disparar la factura eléctrica









