Los chimpancés consumen alcohol de manera natural a través de la fruta, revela un estudio

Los chimpancés consumen alcohol de manera natural a través de la fruta, revela un estudio

Un reciente estudio científico reveló que los chimpancés pueden ingerir diariamente el equivalente a una bebida alcohólica gracias al etanol presente en las frutas maduras que forman parte de su dieta. El hallazgo abre nuevas perspectivas para entender la relación de los seres humanos con el consumo de alcohol.

La investigación, publicada en la revista Science Advances, analizó el comportamiento alimenticio de dos grupos de chimpancés: uno ubicado en Costa de Marfil y otro en Uganda. Tras evaluar la pulpa de 20 especies de frutas, los especialistas calcularon que los primates ingieren unos 14 gramos de etanol al día, lo que corresponde a aproximadamente 1,4 tragos estándar. Ajustando el dato al peso corporal de los chimpancés, el equivalente humano sería unas 2,6 copas diarias.

Frutas dulces y alcohol natural

Los resultados muestran que los chimpancés consumen entre 5 % y 10 % de su peso en frutas maduras cada día. Estas piezas, al estar cargadas de azúcares, favorecen una ligera fermentación que produce etanol. Los frutos más seleccionados —un tipo de higo en Uganda y una variedad similar a la ciruela en Costa de Marfil— fueron justamente los que presentaron mayor concentración de alcohol.

Robert Dudley, profesor de biología integrativa en la Universidad de California, Berkeley, y autor principal del estudio, explicó que el consumo estimado corresponde a una ingesta promedio, sin que exista evidencia de que los chimpancés busquen deliberadamente el alcohol. Sin embargo, si muestran preferencia por frutas más maduras y azucaradas, la dosis real podría ser aún mayor.

La hipótesis del “mono ebrio”

Dudley es conocido por proponer la llamada hipótesis del “mono ebrio”, que sugiere que la atracción humana hacia las bebidas alcohólicas tiene un origen evolutivo: la antigua costumbre de los primates de buscar frutas dulces y fermentadas. Aunque en su momento esta teoría fue recibida con escepticismo, estudios como este refuerzan la idea de que nuestra relación con el alcohol podría estar profundamente ligada a la biología de nuestros antepasados.

Kimberley Hockings, investigadora de la Universidad de Exeter que no participó en este trabajo, aclaró que es poco probable que los chimpancés se embriaguen, ya que consumen las frutas durante todo el día y no en grandes cantidades de una sola vez. Aun así, destacó que el estudio confirma que el etanol no representa un obstáculo en la dieta de los primates.

Un vínculo evolutivo con el alcohol

Más allá de los chimpancés, el consumo de alcohol en pequeñas cantidades también se ha documentado en otros animales frugívoros y en especies que se alimentan de néctar. El propio Dudley subraya que el olor del etanol puede funcionar como señal para identificar alimentos con alto contenido de azúcar, lo que representaría una ventaja adaptativa.

El estudio concluye que estos hallazgos respaldan la necesidad de seguir investigando el trasfondo evolutivo del consumo de alcohol, no solo para comprender mejor a los primates, sino también para profundizar en las causas de la atracción y el abuso de esta sustancia en los seres humanos.