César Dargam advierte sobre presión fiscal por alza del petróleo y llama a mayor eficiencia del gasto público

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Por: Maria Zabala

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargam afirmó que la economía dominicana enfrenta un contexto internacional “complejo y cambiante”, marcado por tensiones geopolíticas que han impactado directamente los precios del petróleo, generando una fuerte presión sobre las finanzas públicas.

Durante una entrevista realizada en el programa ENTN, Dargam explicó que en cuestión de días el precio del barril de petróleo pasó de rondar los 90 dólares a acercarse a los 120, muy por encima de los 60 dólares estimados en el presupuesto nacional. Esta diferencia, indicó, eleva significativamente el costo de los subsidios a los combustibles.

“El Gobierno había proyectado unos 12,000 millones de pesos en subsidios, pero la situación actual implica un gasto adicional de entre 1,500 y 2,000 millones de pesos semanales”, precisó.

A pesar del escenario, sostuvo que no hay motivos para alarmas mayores, ya que República Dominicana cuenta con garantías de suministro tanto en combustibles como en bienes y servicios, lo que reduce el riesgo de desabastecimiento, a diferencia de otros países.

Llamado a priorizar el gasto

Dargam enfatizó que el principal reto no es solo coyuntural, sino estructural: mejorar la eficiencia del gasto público. Recordó que desde la pandemia de COVID-19 se ha incrementado el gasto corriente —destinado a mantener el funcionamiento del Estado— en detrimento de la inversión en obras.

“Hay que redirigir recursos hacia lo que realmente es prioritario y evitar sacrificar el gasto de capital, porque la inversión pública dinamiza la economía”, explicó.

En ese sentido, destacó que el gasto de capital incluye obras como carreteras, escuelas e infraestructura, las cuales generan empleo y movimiento económico.

Subsidios: necesarios, pero focalizados

Sobre los subsidios, el economista consideró que sí pueden ser efectivos, siempre que estén bien focalizados y condicionados. Advirtió que, sin controles adecuados, pueden fomentar dependencia y prácticas clientelistas.

“Debe existir un criterio claro de por qué y para qué se otorgan. El Estado tiene que intervenir para mantener equilibrio social, pero también debe evitar distorsiones”, señaló.

Asimismo, defendió un modelo de Estado “tan grande como sea necesario y tan pequeño como sea posible”, con capacidad de actuar en momentos críticos, pero enfocado en la eficiencia.

Déficit y presión presupuestaria

Dargam también explicó que el país opera con un déficit fiscal, al proyectar ingresos equivalentes a cerca del 16 % del Producto Interno Bruto, mientras el gasto alcanza alrededor del 19 %.

Gran parte de ese gasto se destina a nómina y costos operativos del Estado, lo que limita los recursos disponibles para inversión.

“Más que gastar menos, se trata de gastar mejor”, concluyó.