El dirigente político y presidente del partido Avancemos, Carlos Amarante Baret, expresó su apoyo a las repatriaciones de inmigrantes haitianos en situación irregular en República Dominicana, pero advirtió que estas deben realizarse con respeto a la dignidad humana y sin caer en discursos de odio o xenofobia.
“Estoy totalmente de acuerdo con que se repatríen las personas que no tienen documentación, pero eso debe hacerse dentro del marco de la ley y respetando los derechos humanos. No se puede justificar la persecución ni el lenguaje alarmista de que estamos perdiendo la soberanía o la identidad nacional”, afirmó.
Criticó a sectores políticos que, según él, usan el tema migratorio para generar miedo y obtener réditos electorales. También se mostró en desacuerdo con que se utilicen hospitales y maternidades como puntos de control migratorio, señalando que eso va contra la ley de migración vigente y representa una práctica inhumana.
“El hecho de que una mujer haitiana acabe de dar a luz no puede ser motivo para montarla en una guagua y llevarla a la frontera como si fuera un objeto. Esa no es la República Dominicana que queremos”, señaló.
En cuanto al uso de mano de obra haitiana en sectores productivos como la construcción y la agricultura, Amarante Baret dijo estar a favor de un sistema de carnetización para los trabajadores que el país realmente necesita, pero sin que esto implique una regularización automática ni el otorgamiento de nacionalidad a sus hijos nacidos en territorio dominicano.
“El país necesita mano de obra en ciertos sectores, eso es una realidad. Lo correcto es identificar esa necesidad, otorgar carnets laborales y garantizar condiciones legales claras, sin confundir eso con el derecho a la nacionalidad”, explicó el también exministro de Interior y Policía durante su participación en el programa Telematutino 11.
Por último, criticó lo que llamó la “doble moral” del actual gobierno al promover una política migratoria que, en su opinión, contradice el legado de figuras como José Francisco Peña Gómez, a quien –recordó– se le atacó por su color de piel y origen haitiano. “No se puede usar el miedo como estrategia electoral. Esa manipulación es inaceptable”, concluyó.









